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Hacia un consumidor responsable contra el sobrepeso y la obesidad

16 noviembre, 2013

Principales Conclusiones

La evidencia científica es inconcluyente. Como ya analizamos, no se observa relación causal directa entre el consumo de refrescos y la obesidad. Se requieren estudios con mayor rigor metodológico que puedan aislar el efecto del refresco en el IMC de manera directa. No funcionan. Si el objetivo es reducir el IMC, la evidencia es clara al mostrar que los cambios en precios, al menos no tienen ningún efecto sobre el IMC. De esta manera, es difícil pensar que se puede abatir la obesidad con estas medias. Por lo que probablemente se deban replantear, más bien, las formas de financiamiento de los sistemas de salud y la determinación individualizada de tarifas de seguros a individuos con mayor riesgo de tener conductas que los guíen hacia enfermedades crónicas degenerativas. Consecuencias perversas o no deseadas. Como se vio con el caso danés, los impuestos tuvieron consecuencias indeseadas en la economía nacional. Además, puede que los consumidores sustituyan los bienes gravados con unos de menor valor nutrimental y mayor densidad energética por lo que se pueden tener resultados contrarios a los esperados. Injustos económicamente. Estos impuestos pueden ser sustancialmente regresivos, pues pagan más quienes mayor proporción de su ingreso gastan en alimentos y bebidas (los más pobres), lo que vulnera un principio básico de justicia impositiva para que pague más quien pueda pagar más. Por otro lado, al no haber efectos claros sobre el IMC y al no haber una relación causal sólida entre el consumo de bebidas dulces y obesidad, sucedería que el impuesto sería incapaz de discriminar entre aquellos que pueden tener una enfermedad en el futuro y los que llevan una vida saludable, aun consumiendo estos productos. Amenaza a la autonomía del individuo. Dado que no hay evidencia concluyente sobre la relación consumo-obesidad-enfermedad-gasto del gobierno en salud, el impuesto estigmatizaría la conducta individual. Un Estado democrático comprometido con la autonomía y libertad del individuo, no podría avalar un impuesto que pretenda normar las conductas alimentarias de la persona. Por lo que además de la evidencia empírica sobre la poca efectividad de la política se deben tener en cuenta consideraciones respecto a la justicia y la libertad.  

Recomendaciones

Para enfrentar la obesidad y el sobrepeso se requieren políticas públicas integrales, que respeten las libertades y responsabilidad individual de los consumidores, y abarquen desde temas educativos, informativos, publicitarios, hasta el combate al sedentarismo y la reducción de ambientes obesogénicos. No obstante, se deben distinguir situaciones donde esta libertad se ejerce cabalmente, como en el caso de menores o zonas marginadas. Los derechos fundamentales a la alimentación y al agua, que son condición necesaria para el de la salud, deben ser provistos por el Estado en el marco de lo que prevé nuestra Constitución: fomentando mayor competitividad, competencia económica y libre concurrencia. Las políticas en la materia deben motivar una profunda y transparente evaluación de los programas gubernamentales y subsidios agrícolas que fomentan la producción de alimentos que se consideran nutritivos y de calidad. Las políticas públicas que se desarrollen en México, deben considerar un factor que no ocurre con la misma magnitud en otros países de la OCDE: el comercio informal. En el diseño e instrumentación de las políticas públicas, deben establecerse mecanismos de corresponsabilidad y alianzas estratégicas entre el sector público, empresarial y social, para ampliar la coalición de agentes responsables en la materia. Uno de los temas clave es el derecho a la información de los consumidores, por lo tanto debe avanzarse en temas como etiquetado y detalles nutrimentales o calóricos en alimentos y bebidas. Las medidas que instrumente México convendrá que sean coordinadas con nuestros principales socios comerciales del TLCAN, EUA y Canadá. Así se podrían perfilar políticas públicas regionales y evitar asimetrías en las condiciones industriales, impositivas o regulatorias.   Descargar el estudio: ObesidadVF2

Etiquetas: Consumidores, Libertad, Obesidad, Regulación, Salud

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