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Estudios cuantitativos y el futuro de Profeco

16 julio, 2017 Buen Fin, Consumidores, Derechos, Ofertas

Por Carlos Martínez Velázquez (@carlosmartinezv)

En un muy buen artículo publicado en un reciente número de la revista El Trimestre Económico (vol. LXXXIV (2), núm. 334, abril-junio de 2017, pp. 337-382), Raymundo Campos Vázquez y Eduardo Medina Cortina examinan el fenómeno de “El Buen Fin” y tratan de responder tres aspectos que los consumidores se han preguntado:

Entre las respuestas que consigue el artículo se encuentran que efectivamente este evento ha tenido un impacto de reducción de precios en la categoría de electrónicos y electrodomésticos que en términos netos fue de 2% para las ediciones 2011-2013 y de 7% para 2014 y 2015. Una vez que se aíslan los productos que tuvieron ofertas, se estima que las reducciones llegaron, en promedio, al 4% en 2011-2013 y 13% en 2014-2015. Sin embargo, a la vez que se han acrecentado las reducciones de precios, el estudio encuentra que también ha habido aumentos en las semanas previas al buen fin para evidenciar más las ofertas, los incrementos en semanas previas van del 0.3% al 2.5% en promedio para 2011-2013 y de 1% a 3% en el periodo 2014-2015. Asimismo, el evento ha tenido como efecto que durante diciembre se observen aumentos en esos productos, comparado con los años anteriores a la puesta en marcha del evento.

Una vez analizadas estas tendencias, los autores concluyen que, si bien hay descuentos en la temporada, con las alzas previas y los incrementos posteriores “no es claro que el resultado del evento aumente el bienestar de las familias mexicanas. Ese aumento depende de patrones de gasto y endeudamiento a lo largo del tiempo.” (pág. 373). Este novedoso artículo pone en perspectiva la forma en que debemos analizar este tipo de eventos y su impacto para los consumidores.

En punto aparte a las conclusiones del artículo, quisiera llamar la atención sobre los datos que utilizaron los autores. Estos provienen de una recopilación de precios que realiza la Profeco y que se llama ¿Quién es quién en los precios? (QQP), esta herramienta permite tener precios semanales de miles de productos en establecimientos comerciales. Una de las características de la base es que se puede seguir el comportamiento de un producto en un lugar determinado a lo largo del tiempo. Esta medición sistemática, al ser semanal y tener mayor granularidad que lo que reporta el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INCP) podría servir para tener una medición alternativa de inflación de forma adelantada, por ejemplo. Además, Profeco podría utilizar esta base para hacer investigaciones cuantitativas más robustas como la realizada por Campos Vázquez y Medina y tener mayor incidencia en la sustanciación de casos ante la Comisión Federal de Competencia o en el diseño de regulaciones y demás políticas públicas que puedan incidir en la formación de precios. Esta base de datos es uno de los activos más valiosos de la institución, sin embargo, no está disponible de manera pública la versión completa e histórica, que podría servir a investigadores económicos en todo el país.

Lo anterior, podría constituir un futuro para Profeco. Como lo hemos dicho en este espacio, el modelo de verificación administrativa se encuentra agotado y se ha convertido en un acto molestoso para las empresas, que genera riesgos de actuación discrecional de la autoridad y que, al final, tiene poca efectividad jurídica. En el reciente informe preliminar de la cuenta pública 2016 de la Auditoría Superior de la Federación, se concluía que, en materia de promoción de la cultura del consumidor, si bien los programas de Profeco (que incluyen el QQP) eran adecuados:

“En opinión de la ASF la PROFECO presentó deficiencias de operación en 2016 ya que no dispuso de indicadores ni de información para cuantificar su población atendida, ni para conocer la repercusión del programa en el conocimiento sobre los derechos del consumidor y en los hábitos de consumo de dicha población” (Auditoría de Desempeño: 16-1-10LAT-07-0373)

Si partimos de que la información es clave para la toma de decisiones en los mercado y es un requisito para el empoderamiento de los consumidores, y la Profeco quiere seguir siendo relevante en un contexto económico abierto y dinámico, debe de invertir en robustecer sus sistemas de información, generar mayor número de investigaciones cuantitativas como la que se presenta con instituciones públicas y privadas, debería de transitar hace ser una agencia basada en datos que colabore con otras como el INEGI, Banxico o Cofece. En la medida en que fortalezca este brazo será mucho más fácil procurar los derechos del consumidor e incidir en el diseño y evaluación de políticas públicas.

*Carlos Martínez de Director de Central Ciudadano y Consumidor (@centralcyc)

Publicado en: http://www.animalpolitico.com/blogueros-c-al-cubo/2017/07/12/estudios-cuantitativos-futuro-profeco/

Escrito por: Carlos Martinez Velázquez

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