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Estudio Derecho a la Salud: Paciente Estable

26 noviembre, 2019

La forma en la que, mediante la regulación jurídica, los países han pretendido satisfacer la demanda de mayores servicios de salud por periodos más largos —incluyendo el abasto de medicamentos—, no es uniforme. Sin embargo, en la mayoría de los países convergen los seguros de salud privada, los sistemas públicos y el gasto efectuado por los propios pacientes.   En los sistemas de seguros (públicos o privados) se distribuyen los riesgos económicos y financieros que conlleva la prestación de servicios de atención médica. Por ello, la organización de tales servicios depende en gran medida de las condiciones establecidas para su financiamiento o pago. De ahí que médicos, aseguradoras e instituciones de salud busquen obtener el mayor beneficio económico en ciertas condiciones dadas.  La racionalización de costos en la prestación de servicios de salud y la necesidad de alternativas económicas para el tratamiento de enfermedades crónico degenerativas dieron especial relevancia a la introducción de medicamentos genéricos y biosimilares en los mercados mundiales, permitiendo a países y aseguradoras la ampliación de las coberturas de gastos médicos. En este contexto se presenta el fenómeno conocido como non-medical switch (Sustitución terapéutica) el cual ocurre cuando los pacientes son forzados a sustituir un tratamiento médico por otro, sin que exista una razón clínica de por medio.   En este sentido, la sustitución de un medicamento costoso por uno más barato pudiera parecer razonable, sobre todo cuando éstos son fármacos sintéticos y existe intercambiabilidad entre éste y un genérico químicamente idéntico. No obstante, el fenómeno se torna complejo cuando el tratamiento de enfermedades crónico-degenerativas se realiza a través de medicamentos biológicos y, por razones financieras, se sustituye por un biosimilar, esto es, uno similar pero no idéntico al referente en sus propiedades, situación que además pudiera llegar a tener impacto en el concepto de "paciente estable", sobre el cual se abundará más adelante.   Por lo anterior, la Sustitución terapéutica se presenta como un fenómeno en el que se deben ponderar y equilibrar las necesidades de los pacientes, los diagnósticos realizados y los tratamientos prescritos con respecto a las restricciones financieras de los agentes pagadores, principalmente aseguradoras y gobiernos.   Como proveedor de servicios de salud, el Estado mexicano adquiere medicamentos para distribuirlos a la población que los requiere; sin embargo, estas adquisiciones están sujetas a la disponibilidad presupuestal y a las restricciones que en materia de contrataciones públicas establecen, tanto la Constitución como las leyes de la materia. Por ello, la decisión entre comprar biomedicamentos de referencia o sus similares genera un dilema entre los intereses particulares de los pacientes y su condición de salud bajo el concepto de "paciente estable", frente a las limitaciones económicas del Estado.   La Sustitución terapéutica es un fenómeno relevante debido a que se trata de una problemática creciente en el plano internacional respecto a la disyuntiva entre mayor cobertura en el número de personas que reciben un tratamiento y calidad de los tratamientos que se otorgan a los pacientes. Esta discusión se está rezagando en emerger dentro de nuestro país debido a que el foco se ha centrado en un tema más amplio como es el acceso a los servicios de atención dejando a un lado tópicos específicos de gran relevancia como es la medicación.   El presente estudio tiene como objeto conceptualizar el fenómeno de la Sustitución terapéutica en el orden jurídico mexicano, identificar las áreas del Sistema Nacional de Salud en donde pudiera presentarse y problematizar el concepto.       Consulta y descarga dicho estudio aquí

Etiquetas: Derecho, Derecho a la Salud

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